Riesgos para la Salud de la Familia
La presencia constante de malos olores en la fosa séptica puede ser indicativo de la liberación de gases como el sulfuro de hidrógeno, que, cuando se inhala a largo plazo, puede causar irritación en los ojos, la nariz y la garganta. Además, puede contribuir a problemas respiratorios, afectando especialmente a niños pequeños y personas mayores en el hogar.